Ile Ashé Oya Iyàmí Agbadà ( Ilé wà ti Oya )

Eguns

Egungun y Adimu Orisa

Escrito por iyamioya 03-12-2006 en General. Comentarios (3)
 

Egungun y Adimu Orisa

 

 

por:Rafael Molina Olowo Ifasemu

 

La creencia en la existencia de los espíritus de antepasados difuntos y otras personas entre los yorubas no es en ninguna parte ilustrada mejor que en el caso del culto a Egungun y el del culto a Adimu-Orisa que será descrito más tarde.

El culto de Oro, Eluku o Agemo es la de un espíritu único. El culto Egungun es la de numerosos espíritus que pueden aparecer en cualquier momento y especialmente en importantes ocasiones.

El sentimiento que impulsa a la adoración a las deidades de los espíritus descritos arriba es principalmente el del miedo, los principales sentimientos en el caso de Egungun son los de afecto y reverencia. El sentimiento dominante es el de afecto para los difuntos, y la aparición de sus espíritus en la forma materializada de Egunguns es una demostración de la indisoluble unión existente entre los miembros vivos y muertos de la comunidad.

Un Egungun está considerado por lo tanto, como una personificación del espíritu de una persona muerta que vuelve del cielo o de algunos rincones de la tierra en otra dimensión para visitar a su gente. De aquí se le llama un ‘Ara-Orun’ (un ciudadano del cielo). Aparece en la forma de un hombre completamente cubierto de la cabeza a los pies con el traje conocido como ‘Ago’, con una apertura hecha en la parte que cubre el rostro que le permite ver el mundo exterior. El traje puede ser hecho con telas o hierbas del país. Distinguidos egunguns llevan una máscara de madera. Ninguna parte del cuerpo de Egungun tiene que estar visible.

Un Egungun puede aparecer en cualquier momento. Puede hacerlo o bien solo, o acompañado solamente por una o dos personas conocidas como ‘Atokun’ (escolta).

Cuando van por la calle, él lleva un látigo flexible y habla con voz de ventrílocuo, dando por eso la impresión de que es un auténtico ‘Ara-Orun’. Todos evitan escrupulosamente tocar sus ropas. Aquellos que son adoradores de Egungun se inclinan o arrodillan cuando él se aproxima. Otros le ofrecen regalos.

Pueden aparecer pequeñas compañías de egunguns. Desfilan por las calles de la misma forma que el Egungun solo, y reciben homenaje y regalos de la misma manera.

En algunas ciudades, los egunguns se constituyen en asociaciones. En cada asociación hay un jefe Egungun. El número de miembros puede ser grande o pequeño, pero todos ellos deben obediencia a su jefe. Cada jefe Egungun tiene un título. Algunos de los títulos llevados por jefes Egungun son: Egungun Ajolojo, Egungun Ajofoyinbo, Egungun Oye, Egungun Oya.

De todos los Egungun, Oya es el más temido. Cuando él aparece, va acompañado por un gran grupo de ‘Atokuns’ o séquito y de hombres mayores llevando látigos. Al frente de los Egungun va un grupo de mujeres que van vestidas hasta la cintura, quedando el resto desnudo. El Oya lleva un traje más completo y pintoresco que los demás egunguns. Lleva una máscara que le da una apariencia misteriosa.

Se supone que Egungun Oya ha sido importado del Distrito Níger. Oya es el nombre de la diosa del Níger, y Egungun Oya es considerado como la forma encarnada del espíritu de la diosa que toma la forma de un hombre. De aquí que la aparición de Egungun es anunciada por un grupo de mujeres, y por lo que a las mujeres se les permite completamente tomar parte en el desfile.

Ninguna asociación puede celebrar un juego Egungun en una ciudad sin el permiso del jefe Egungun de la misma.

Egungun exige el poder de metamorfosearse en animales y de cambiar el sexo. Una exhibición de este poder se supone que se hace cuando hay una representación Egungun.

Se dice en la historia que un egun, sin el permiso del jefe Egungun de la ciudad, se metamorfoseó él mismo en un cocodrilo. Se dice que por medio de encantamiento, el ofendido Egungun impidió al metamorfoseado egun retornar a su forma humana y lo obligó a echarse dentro de un estanque, y hasta que no diera debido aplacamiento a la ofensa que se le había hecho no se le permitía salir del estanque y recobrar su forma humana original. Puede admitirse que mediante el uso de magia negra, el ofendido Egungun puede encantar a su ofensor. Pero que una verdadera metamorfosis tenga lugar es increíble, en vista del hecho de que durante un período de más de treinta años ni el autor, ni ninguna persona de confianza con la que él ha tratado del tema, ha sido testigo de ningún caso de verdadera metamorfosis o encontrarse con nadie que haya visto nada diferente del disfraz o mascarada descrita arriba.

Muchas tribus todavía conservan una fiesta Egungun anual en Junio de cada año. En Oyo y Awe, donde la adoración Egungun está muy protegida, la fiesta es observada escrupulosamente. Aparecen gran número de Egunguns, y toda la ciudad está en fiesta. Hay desfiles y juegos que duran siete días. La fiesta ha sido descrita correctamente como el festival yoruba “todo almas”, aunque es, en cierto sentido, un festival de luto por el muerto, es una fiesta alegre porque da una firme seguridad de que los espíritus del muerto están vivos y son capaces de manifestarse en forma de Egunguns.

Los Egunguns generalmente representan ceremonias en relación con exequias fúnebres. Estas ceremonias serán descritas más adelante.

ORIGEN HISTÓRICO

El origen histórico del culto a Egungun es fácil de encontrar. Primero de todo, debería señalarse que la traducción de la palabra como ‘hueso’ o ‘esqueleto’ es errónea. El error es debido a un imperfecto conocimiento de la lengua. La palabra yoruba para un ‘hueso’ es ‘egungun’ o ‘egun’; no hay acento en las vocales de la primera, pues todas ellas son vocales de medio tono; el circunflejo de la primera vocal de la segunda palabra (egun), demuestra que la primera sílaba es una forma contraída de la primera.

La palabra para ‘embaucador’ es ‘egúngún’, la primera vocal es una vocal de medio tono, y las dos restantes son vocales de alto tono; de aquí los acentos situados sobre ellas. La palabra por lo tanto difiere completamente de ‘egun-gun’, que significa ‘hueso’.

Para poder explicar el origen de la palabra es necesario separar las partes de que se compone, así ‘e-gu(n)-gu(n)’. ‘E’ es la vocal inicial que requieren todos los nombres yoruba, ‘gu’ es una forma modificada de ‘Khu’, la antigua palabra egipcia para ‘espíritu luminoso’. ‘Gu(n)-gu(n)’ es por lo tanto, una repetición de la palabra que denota pluralidad o perfección. Igualmente, la palabra ‘i-ku-ku’ se aplica a ‘cubrirse de niebla’ porque ella corresponde, en consideración a su pureza e insustancialidad, a la idea yoruba de espíritu. Ello es probable porque la palabra ‘ku-ku’ es usada ya en este sentido y que la palabra para ‘espíritu encarnado’ es modificada a ‘e-gu(n)-gu(n)’ (una palabra que de acuerdo con su derivación dada más arriba significa ‘espíritus’).

El culto Egungun es por lo tanto la supervivencia, en una forma práctica, de la fusión de las creencias del Antiguo Egipto que después de la muerte, las personas honradas se convierten en espíritus luminosos (Khu) y que sus ‘kas’ ‘los cuerpos luminosos de las almas’, son capaces de trasladarse y de asumir formas humanas.

En la diáspora latinoamericana Yoruba veneramos a los antepasados (espíritus de los difuntos) utilizando el adjetivo para ellos de Egun (hueso), en el anterior contexto quisimos explicar las raíces Yorubas de la adoración a los antepasados, que son en gran parte la que nosotros heredamos pero por supuesto llegamos a adaptar a nuestros países de origen, haciendo cambios bruscos positivos en la mecánica de la adoración. Pero siempre con el mismo fin “La veneración y adoración a los espíritus ancestrales de los antepasados”, con el único fin de que estos, que están en un plano mas cercano a los seres humanos permitan el buen fluido de nuestra adoración a los Orisas.

ADIMUORISA

El culto de Adimuorisa o Adamu-orisa está relacionado con exequias fúnebres. Un corto tiempo después del entierro de un miembro jefe de una ciudad, un festival Adimuorisa es preparado en su honor. La celebración del festival es caro, y por lo tanto, tiene lugar en las raras ocasiones en que la familia de la persona fallecida puede permitirse el coste de los ritos y ceremonias que trae consigo.

El culto es característico de los Aworis, que viven cerca de la costa. Se parece al de los Egungun en que afecta a la aparición de espíritus en formas encarnadas, pero se diferencia de él en que los miembros de la asociación no pueden aparecer en cualquier momento como las mascaradas, excepto en ocasiones de festivales.

Un festival de Adimuorisa se celebra del modo siguiente: se hace una proclamación de que será celebrado un festival Adimuorisa en honor de una persona fallecida de la que se da el nombre y se anuncia la fecha del festival. Unos pocos días después, se prohibe a la gente el salir durante una cierta noche. Cualquier persona capturada en dicha noche será utilizada para el festival. En tiempos antiguos, algunas de las personas así capturadas eran sacrificadas como aplacamiento de los orisas para asegurarse el éxito en la celebración del festival. Una de ellas es reservada para hacer el papel de Adimuorisa.

Tres días antes del festival, el cuerpo ejecutivo de la asociación se reúnen privadamente en Agodo (la casa de reunión del culto) y llevan a cabo algunos ritos y ceremonias secretas. Una contraseña secreta es acordada, y esta es comunicada a todos los miembros iniciados de la asociación, que es usada en el festival. Se inflige un severo castigo a cualquiera que acuda al festival disfrazado sin conocer la contraseña. En tiempos antiguos se solía aplicar la pena de muerte.

Dos días antes de la fiesta, el tronco de un platanero o el tronco de un pequeño árbol es envuelto como una momia y es vestido con ropas caras y otros adornos, después, es guardado en Agodo o en el Iga (palacio o casa grande) de uno de los jefes. Se supone que esta momia representa al cuerpo de la persona muerta en cuyo honor se celebra el festival. Cuando la momia ha sido guardada adecuadamente, es custodiada por algunos de los principales miembros del culto. El tamborileo sigue alegremente y la multitud se reúne para ver la momia ricamente cargada con joyas decorativas. Se sirven refrescos en los lugares limítrofes a Agodo o Iga. El gasto de la momia y los refrescos deben estar al cargo de la familia de la persona fallecida.

En las primeras horas del día del festival empiezan a aparecer espíritus encarnados en formas diversas. La mayoría de los espíritus aparecen como Eyos. El traje de un ‘eyo’ no es de una pieza. Consta de una gran bata larga (Agbada), cosida a la moda nativa, con unas mangas anchas y muy largas, un velo largo blanco y un sombrero de ala ancha, también una pieza de fuerte tela con la que roza la tierra. Es llevada también, una varita especial (blanca), conocida como ‘opabata’. A veces es usado un velo coloreado, pero el color usado generalmente es el blanco.

El Aropale debe cubrir enteramente los pies de Eyo y arrastrar detrás de él con una longitud no inferior a los dos pies. Algunos ‘aropales’ tienen una longitud de alrededor de los diez pies. La varita es llamada ‘opabata’, y está hecha de la parte ancha de una hoja larga de palmera.

Los ‘eyos' aparecen solos o en compañía. Cuando desfilan por las calles se dirigen a los caminantes con una voz de ventrílocuo de la siguiente forma: “I-ha-ha! I-ha-ha!! I-ha-ha!!! Eserukeru. O se mi tibalaka tibalaka. O se mi tiboloko tiboloko. I-ha-ha!!!” “Hal-lo! Hal-lo!! Hal-lo!!! No hay motivo para el miedo. Me apetece bailar de esta manera. Me apetece bailar de esta manera. H-a-l-l-o-o-o!”.

Los espectadores generalmente replican diciendo: “A-gogoro Eyo! Mo yo fun e mo yo fun ara mi” “Qué alto o imponente Eyo! Yo te felicito, yo me congratulo”, esto es, el tener la buena suerte de participar o ser testigo del festival.

Algunos de los importantes espíritus aparecen con la forma de Agere (zancudo), Oniko (un enmascarado cuyo traje está hecho con juncos), Ologede (un enmascarado cuyo traje está hecho con hojas de plátano). Cada uno de ellos es escoltado por un número de ‘eyos' que varía de treinta a cien. Cada conjunto de escolta lleva un sombrero distintivo con una adecuada insignia.

El espíritu más importante es Adimu. Está vestido de la cabeza a los pies con ropas nativas y lleva una máscara de lana con una sobresaliente pero detallada nariz. De aquí que es llamado ‘Adimu Orisa’ ‘el Orisa con detalladas narices’. A veces la nariz está abierta y entonces es llamado ‘Adamu Orisa’ ‘el Orisa con las narices abiertas’ (‘Adamu Orisa’ no significa ‘nosotros confundimos los Orisas’, ésta errónea traducción es debida a un conocimiento imperfecto de la lengua).

No hay ninguna apertura delante de su cara, y por lo tanto no puede trasladarse fácilmente. Tiene que ser conducido por un número de viejos miembros del culto que no están disfrazados. También está escoltado por un gran contingente de Eyos, a veces en número superior a doscientos que corren arriba y abajo por delante y por detrás de él, evitando que cualquiera de los no iniciados se aproxime demasiado a él. Incluso los otros ‘eyos' y espíritus tienen que alejarse cuando él se acerca. Se le atribuyen poderes sobrenaturales para castigar a aquellos que le insultan o faltan al respeto.

Adimu es que preside el entierro en el festival. Es también conocido como O-gu(n)-ra(n). Antiguamente el Adimu y el Ogunran eran dos espíritus encarnados diferentes y según la tradición, los dos acostumbraban a aparecer en las ocasiones de festivales Adamu-Orisa. Actualmente los dos vocablos son aplicados al mismo disfraz. Hay alguna gente, sin embargo, que creen que deben ser considerados distintos.

Dibujos con los colores rojo y blanco son hechos en la máscara llevada por el Adimu.

Temprano, el día del festival, el Adimu, después de que los sacrificios hayan sido hechos, va primero a Oju Elegba y ejecuta algunas ceremonias. Luego va al Iga, donde la momia es depositada y se lamenta de la muerte del difunto. Después se retira al Agodo. Más tarde, se une al desfile de las calles como los otros espíritus encarnados, al final del día él vuelve al ‘agodo’.

El Adimu es el primer espíritu encarnado en aparecer por las calles. Ningún otro disfraz debe precederle. La pena de muerte era impuesta siempre por el infringimiento de esta regla en tiempos antiguos.

Durante todo el día del festival, el respeto más grande, equivalente a honor divino, es mantenido por todos hacia el Adimu. Incluso el Oba (rey o jefe supremo), que debe ser un ‘eyo’ en ese día, debe mantener gran respeto hacia él. después del festival vuelve a su posición de persona corriente, y se ha dicho que como resultado de las ceremonias que el ha tenido que sufrir antes del festival, se convertirá en un idiota o bien morirá dentro de pocos días.

El sacerdocio relacionado con el culto, es sacado del Akarigbere y Idejo jefes de Lagos. Los sacerdotes están siempre ligeramente vestidos y afeitados pulcramente.

Los Eyos y otros disfraces son a veces escoltados por grandes comitivas. Su sus seguidores son jefes, deben ir desnudos de la espalda hacia arriba. Otros seguidores no deben llevar tocado. Antiguamente, todos aquellos que se encuentran con un ‘eyo’ tienen que quitarse los sombreros y a aquellos que no lo hacían eran golpeados sin misericordia. Esta exigencia de obligado homenaje ha sido modificada grandemente, debido a la introducción de la civilización y a la presencia de gran número de no nativos en la población. Sin embargo, se requiere respeto para el Adimu, y la discreción es la norma para los escoltas Eyos con algunas excepciones.

A veces el festival se celebra por la noche, como el festival ‘Eluku’. Los enmascarados son entonces conocidos como ‘Eyo Oru’ ‘Eyos de la noche’. El festival nocturno no es menos elaborado o popular.

ORIGEN HISTÓRICO

Es el mismo que el del culto Egungun. La palabra ‘eyo’ procede de la palabra ‘ye’, que significa ‘vivir’, ‘existir’. ‘Eyo’ significa por tanto ‘los que viven o los espíritus vivos’.

l propósito de la aparición de los Eyos en relación con el culto de Adamu Orisa, sin embargo, parece ser el conceder una ceremonial bienvenida a la vuelta del espíritu del muerto al espíritu de toda la familia.

Los siguientes puntos, referidos especialmente al culto de Adamu-Orisa, deberían también ser señalados:

1. El respeto debido al Adimu, sin tener en cuenta la clase o la posición, e incluso por el Oba (rey o jefe supremo). Esto sugiere fuertemente que el festival Adimu es, en algunos aspectos, una supervivencia del festival del rey Mock del Antiguo Egipto, que es así descrito por Klunzinger:

“Un festival popular muy antiguo es el de este rey Mock (falso), que pervivió en el Alto Egipto hasta el siglo pasado. Un ¿¿¿FELLAH??? Era vestido con una falsa barba, llevando un largo cetro. Durante su día, todos le obedecían, incluso el gobernador le cedía el paso, hasta que al fin el traje era destrozado y los restos del poder concluidos”.

2. La misma palabra Adimu, que es una supervivencia de ‘Atumu’ o ‘Adumu’, el nombre de un dios egipcio muy conocido. Debería observarse que la letra ‘t’ es cambiada a menudo; ‘d’, ‘i’ y ‘u’ son , con frecuencia, sustituidas una por otra por los escritores egipcios.

La razón del honor divino que se da a Adimu resulta, por lo tanto, obvio. ‘Atumu’ o ‘Adumu’ era uno de los dioses más venerados del Antiguo Egipto. Siempre era pintado en forma de hombre.

El otro nombre de Adimu, esto es, O-gu-ra(n) es digno de mención. ‘Gu’ es una modificación de ‘Khu’, y ‘Ra’ es el nombre del dios-sol egipcio, O-gu-ra(n), por lo tanto, significa ‘el alma de Ra’. Ahora bien, en el Antiguo Egipto, Atamu era un dios-sol. Según el profesor Maspero , “El sol que existía antes del mundo, ellos (los egipcios) lo llamaban ‘Creador’ (‘Tumu’, ‘Atumu’). En la teología de Helliópolis, ‘Atumu’ y ‘Ra’ eran identificados bajo un único nombre de ‘Atumu-Ra’; que es el dios-sol pre-mundano y eterno. Por lo tanto, no es sorprendente que la palabra ‘Oguran’, ‘el alma de Ra’, sea usada por los yorubas como nombre alternativo de Adimu. El uso de la palabra es una indicación más del origen egipcio del culto.

Puede añadirse aquí que Atumu o Adumu permanece no sólo entre los yorubas, sino también entre otras tribus de África Occidental. Por ejemplo, una importante deidad entre los Ijaws es conocida como ‘Adumu’.

Egun-gun

Escrito por iyamioya 26-06-2006 en General. Comentarios (1)
Egúngún


Egúngún representa la presencia de nuestros ancestros. De acuerdo con este principio la filosofía africana sostiene que cada uno de nosotros emana de un tronco o linaje familiar, donde está simbolizado un Orisa, como ese Ancestro Divinizado que dió origen a esa familia y le dió una existencia material.

El ritual destinado a los Egúngún se realiza en forma separada e independiente del ritual a los Orisas, por esta razón poseen una Casa diferente. En Bahía, Brasil, el culto a los Egúngúnes se realiza en la Isla de Itaparica, a distancia de las Casas de Religión o Templos destinados a los Orisas . El primero de ellos fue fundado en el año 1925 cuyo nombre es Ilé Igbonla de Bela Vista. El sacerdote encargado de la práctica de los rituales de Egúngún se llama Alagbá y el lugar donde son invocados se denomina Igbale.

Su representación es un tronco del árbol sagrado, llamado Iroko, que simboliza la unión entre el espíritu de los ancestros y el espíritu o fuerza contenida en la tierra. Están simbolizados en máscaras rituales que marcan la existencia del Egúngún correspondiente de cada Orisa. La confección de las mismas está a cargo de los Oje, y cuando un Oje es responsable de una o más mascaras de Egúngún, recibe el nombre de Atoké. Las mismas representan a las familias y el Atoke es responsable por la invocación del Egúngún en la ceremonia de danzas. La confección de las máscaras son realizadas en secreto y cubren la cabeza y el cuerpo del Egúngún. Su comida se realiza con harina de mandioca y su día consagrado es el lunes. En su panel encontramos fotografías de distintas ceremonias de Egúngún y máscaras rituales.

Observamos que su vestimenta está confeccionada con lazos de tela de distintos colores, los cuales no dejan ver su cara, para poder conservar así, el misterio de la muerte, adornada con cauris y palha de la costa.

Los Eguns

Escrito por iyamioya 31-05-2006 en General. Comentarios (1)

Los muertos (ikús) o espíritus que nos rodean (egguns) deben de estar atendidos y conformes, por lo cual se les respeta tanto como a los SANTOS (orishas). La reverencia a los antepasados es uno de los pilares de las religiones africanas.

En la religión Yorubá el muerto pare al santo (ikú lobi ocha) y antes de invocar y pedir permiso (moyugbar) y saludar a los orishas hay que invocar a los muertos. Esto se debe a que todos los orishas fueron seres vivos originalmente como los santos católicos y después de muertos se les da el titulo de santo por la vida que supieron llevar aquí en la tierra, tal es el caso del orisha Changó que fue cuarto rey de Oyó (ile Ife) la actual Nigeria.

Los Egguns comen antes que Elegguá y separados de los orishas. En determinadas ceremonias se les ofrenda una vela (ataná), coco (obi) en nueve pedacitos que es la marca de el muerto, agua fresca (omi tutu), aguardiente (otí), café (omi bona), tabaco (achá), pimienta de guinea (ataré), y se utiliza la cascarilla (efún). Esta ofrenda se sitúa en el piso fuera de la casa o en un vertedero o caño interior de no existir patio y se dispone dentro de un círculo o rectángulo (atena) dibujado con cascarilla en cuyo interior se  dibujan signos y firmas.

La ceremonia se inicia con la moyugba correspondiente y la declaración del sentido de la ofrenda. Esto se puede realizar mientras se les brinda coco fresco a los muertos lo cual se hace en pequeños pedazos que se tiran hacia el interior de la figura trazada en el piso diciendo alfaba iku, alafaba ano.............      Esta ofrenda es obligatoria cuando se va a sacrificar un animal de dos o cuatro patas.

Al terminar se preguntará a los egguns o egun si recibieron la ofrenda, si dan su conformidad y hacia donde se llevan los residuos. Esto se hará con cuatro pedazos de coco fresco según las reglas para la lectura del coco y uno de testigo por si se rompe alguno de los pedazos que se tiran y se hace de espalda al eggun.

Otros religiosos plantean que los muertos no deben comer en el interior de las casas por lo que su comida se les servirá en el patio y lejos de la vivienda. A los muertos se les puede ofrecer agua, pan, bebida, tabaco y alimentos cocinados sin sal lo cual puede ser la comida que prefería el difunto si la ofrenda es para un muerto determinado. Todo esto se sitúa en un plato roto y se encenderá una vela; al día siguiente se hace la moyugba y se pregunta mediante los cocos el que camino coje la comida,

esto puede ser en la manigua o monte (nigue), en la basura (ikún), en una loma (ilé oké), en el río (ilé oshún), y asi sucesivamente. Los presentes en estas ceremonias con los muertos deben ser marcados con una cruz de cascarilla en la frente como protección. Las flores constituyen una ofrenda que algunos oficiantes (olochas) emplean debido a la escencia que es un fluido espiritual explicito en el oddun irete juanjuan.

Cuando el alma de un difunto, a pesar de estar bien atendido, ofrece su presencia continuamente, Oyá-Yansa (dueña y portera del cementerio) ordena que se haga una hoguera en el patio porque el fuego asusta a los muertos y los aleja aunque no los quema.

En el espiritismo o parte espiritual el tratamiento que se le brinda a los espíritus es distinto, varía de acuerdo a que sea espiritismo puro o influido por Ocha, el Palo, u otra religión.

En algunos casos los espíritus se atienden con una bóveda espiritual que se montan más o menos compleja según lo requiera el cuadro espiritual de la persona. En una de las copas de agua que conforman la bóveda se colocará un crucifijo. Un espiritista será quien determine la conformación definitiva de la bóveda y la podrá abrir en una sesión espiritual que se realizará en el lugar.

La bóveda espiritual contribuye a fortalecer a los guías y protectores de la persona, que pueden ser conocidos o no y entre los cuales se incluyen sus familiares muertos. Cuando un creyente desconoce su cuadro espiritual puede invocar a sus protecciones con nombres temporalmente asignados hasta investigar. Una atención a los espíritus está constituida por el vaso o copa  de agua o "asistencia" que se les dedica. En estos vasos no se deben colocar flores aunque algunos olochas lo hacen.

En el espiritismo más puro, la ceremonia de invocación se hace mediante oraciones y cantos. Son muy utilizadas las oraciones al Angel de la Guardia, a los guías y protectores según los preceptos Cardecianos.

En el espiritismo practicado en Ocha se utiliza el vaso de agua, el agua bendita, perfume, velas, flores y determinadas hierbas para despojos. También se puede emplear la cascarilla como filtro protector así como el tabaco y el aguardiente según los gustos del muerto.

En algunas sesiones espirituales a las personas que se les incorporan entidades espirituales se les llama instrumentos o caballos, o sea, pasan o montan muertos, piden tabaco y aguardiente al ser poseídas los cuales habrá de tenerse a mano. En el campo espiritual también se emplean la misa espiritual y la misa católica en la iglesia. Ambas formas se emplean para darle luz a los muertos y elevarlos.

Si hay daño por un muerto oscuro o uno enviado desde un "caldero de palos o mayombe”, este debe ser eliminado primero en su aspecto espiritual mediante recogimientos, despojos, pasar el muerto, misas, etc. y después hacer el rompimiento en el campo material con ebbos, purificaciones, baños y paraldos.

La relación entre el espiritismo y la religión Yorubá y lucumi es muy estrecha porque sin 

la atención a los muertos nada sale bien pues el muerto es primero

“Maferefún   egguns"

 

Ialorisha Miriam ti Oya

.geocities.com/ifa_santeria/

Los Eguns

Escrito por iyamioya 28-05-2006 en General. Comentarios (7)

Los muertos (ikús) o espíritus que nos rodean (egguns) deben de estar atendidos y conformes, por lo cual se les respeta tanto como a los SANTOS (orishas). La reverencia a los antepasados es uno de los pilares de las religiones africanas.

En la religión Yorubá el muerto pare al santo (ikú lobi ocha) y antes de invocar y pedir permiso (moyugbar) y saludar a los orishas hay que invocar a los muertos. Esto se debe a que todos los orishas fueron seres vivos originalmente como los santos católicos y después de muertos se les da el titulo de santo por la vida que supieron llevar aquí en la tierra, tal es el caso del orisha Changó que fue cuarto rey de Oyó (ile Ife) la actual Nigeria.

Los Egguns comen antes que Elegguá y separados de los orishas. En determinadas ceremonias se les ofrenda una vela (ataná), coco (obi) en nueve pedacitos que es la marca de el muerto, agua fresca (omi tutu), aguardiente (otí), café (omi bona), tabaco (achá), pimienta de guinea (ataré), y se utiliza la cascarilla (efún). Esta ofrenda se sitúa en el piso fuera de la casa o en un vertedero o caño interior de no existir patio y se dispone dentro de un círculo o rectángulo (atena) dibujado con cascarilla en cuyo interior se  dibujan signos y firmas.

La ceremonia se inicia con la moyugba correspondiente y la declaración del sentido de la ofrenda. Esto se puede realizar mientras se les brinda coco fresco a los muertos lo cual se hace en pequeños pedazos que se tiran hacia el interior de la figura trazada en el piso diciendo alfaba iku, alafaba ano.............      Esta ofrenda es obligatoria cuando se va a sacrificar un animal de dos o cuatro patas.

Al terminar se preguntará a los egguns o egun si recibieron la ofrenda, si dan su conformidad y hacia donde se llevan los residuos. Esto se hará con cuatro pedazos de coco fresco según las reglas para la lectura del coco y uno de testigo por si se rompe alguno de los pedazos que se tiran y se hace de espalda al eggun.

Otros religiosos plantean que los muertos no deben comer en el interior de las casas por lo que su comida se les servirá en el patio y lejos de la vivienda. A los muertos se les puede ofrecer agua, pan, bebida, tabaco y alimentos cocinados sin sal lo cual puede ser la comida que prefería el difunto si la ofrenda es para un muerto determinado. Todo esto se sitúa en un plato roto y se encenderá una vela; al día siguiente se hace la moyugba y se pregunta mediante los cocos el que camino coje la comida,

esto puede ser en la manigua o monte (nigue), en la basura (ikún), en una loma (ilé oké), en el río (ilé oshún), y asi sucesivamente. Los presentes en estas ceremonias con los muertos deben ser marcados con una cruz de cascarilla en la frente como protección. Las flores constituyen una ofrenda que algunos oficiantes (olochas) emplean debido a la escencia que es un fluido espiritual explicito en el oddun irete juanjuan.

Cuando el alma de un difunto, a pesar de estar bien atendido, ofrece su presencia continuamente, Oyá-Yansa (dueña y portera del cementerio) ordena que se haga una hoguera en el patio porque el fuego asusta a los muertos y los aleja aunque no los quema.

En el espiritismo o parte espiritual el tratamiento que se le brinda a los espíritus es distinto, varía de acuerdo a que sea espiritismo puro o influido por Ocha, el Palo, u otra religión.

En algunos casos los espíritus se atienden con una bóveda espiritual que se montan más o menos compleja según lo requiera el cuadro espiritual de la persona. En una de las copas de agua que conforman la bóveda se colocará un crucifijo. Un espiritista será quien determine la conformación definitiva de la bóveda y la podrá abrir en una sesión espiritual que se realizará en el lugar.

La bóveda espiritual contribuye a fortalecer a los guías y protectores de la persona, que pueden ser conocidos o no y entre los cuales se incluyen sus familiares muertos. Cuando un creyente desconoce su cuadro espiritual puede invocar a sus protecciones con nombres temporalmente asignados hasta investigar. Una atención a los espíritus está constituida por el vaso o copa  de agua o "asistencia" que se les dedica. En estos vasos no se deben colocar flores aunque algunos olochas lo hacen.

En el espiritismo más puro, la ceremonia de invocación se hace mediante oraciones y cantos. Son muy utilizadas las oraciones al Angel de la Guardia, a los guías y protectores según los preceptos Cardecianos.

En el espiritismo practicado en Ocha se utiliza el vaso de agua, el agua bendita, perfume, velas, flores y determinadas hierbas para despojos. También se puede emplear la cascarilla como filtro protector así como el tabaco y el aguardiente según los gustos del muerto.

En algunas sesiones espirituales a las personas que se les incorporan entidades espirituales se les llama instrumentos o caballos, o sea, pasan o montan muertos, piden tabaco y aguardiente al ser poseídas los cuales habrá de tenerse a mano. En el campo espiritual también se emplean la misa espiritual y la misa católica en la iglesia. Ambas formas se emplean para darle luz a los muertos y elevarlos.

Si hay daño por un muerto oscuro o uno enviado desde un "caldero de palos o mayombe”, este debe ser eliminado primero en su aspecto espiritual mediante recogimientos, despojos, pasar el muerto, misas, etc. y después hacer el rompimiento en el campo material con ebbos, purificaciones, baños y paraldos.

La relación entre el espiritismo y la religión Yorubá y lucumi es muy estrecha porque sin 

la atención a los muertos nada sale bien pues el muerto es primero

“Maferefún   egguns"

 

Ialorisha Miriam ti Oya

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