Ile Ashé Oya Iyàmí Agbadà ( Ilé wà ti Oya )

batuque

Los Orisha del Batuque

Escrito por iyamioya 13-07-2007 en General. Comentarios (0)

 

Desde el principio de este informe nos hemos referido a los orisha como base del culto de Batuque, sin explicar verdaderamente qué son. Citemos textualmente la definición de Pierre Verger, a la que adherimos en su totalidad, junto a otros trabajos sobre el tema (Paulo Tadéu B. Ferreira, Armando Ayala, etc.) "En África cada orisha estaba originariamente vinculado a una aldea o región. Se trataba de cultos locales que reflejaban la autonomía de muchos pueblos que vivían en economías cerradas, propias del estado tribal. Así dentro del territorio yorubá, se adoraba a lemanja en Egba, a Ogùn en Ondó y Ekiti, a Shangó en Oyo, a Oshum en Ijesa e Ijebu. Algunos cultos abarcaban toda una región con sus tribus, como los de Obatala y Oduduwa, rey histórico vinculado a la fundación de Ile Ifé y del cual todos los gobernantes yorubá se consideraban descendientes. En buena medida, la posición de los orisha dependía de la historia del grupo social en las que aparecían como protectores". "En casi todos los casos se trataba de hombres divinizados después de muertos a causa de algún desborde emocional. La religión yorubá está íntimamente vinculada a un concepto de familia que comprende el conjunto de vivos y muertos descendientes de un antepasado común. A estos ancestros se les consideraba poseedores de control sobre las fuerzas naturales y conocimiento preciso sobre las propiedades de las plantas, única forma de medicina existente. Esta suma de poder y conocimiento (àshé, pronúnciase ashé) los transformó en orisà (orisha), siendo divinizados. Según la creencia yorubá una enorme crisis emocional puede producir la metamorfosis, "quemando" el ser material del individuo mediante el fuego de la pasión, restando solamente el àshé o poder en forma de energía pura. Para establecer el culto era necesario que algunos de sus familiares cercanos supieran fijar el fundamento, es decir un contenedor del objeto -soporte del àshé, donde recibir ofrendas y sacrificios. De manera que el orisha "es una fuerza pura, inmaterial, imperceptible para los seres humanos, excepto cuando se posesiona de uno de ellos". Este candidato a la posesión, debidamente preparado, electo por el orisha, es uno de sus descendientes". En América este parentesco o descendencia sanguínea se transformó en espiritual, aunque de cualquier modo se reinvindica el concepto de hijo del orisha (omorisà, filho-de-santo) aunque el iniciado -sobre todo si de raza blanca- no pueda establecer su abolengo. Los orisha o divinidades del Batuque son aproximadamente doce, que de algún modo proveen unos veinte tipos o modalidades de comportamiento característico. En una primera articulación del modelo arquetípico en el que el Batuque se fundamenta, habría una serie de modalidades ordenada por elementos, colores, sustancias sagradas. Cada una de ellas, con excepción de unas pocas, se divide en edad (viejo, adulto, adolescente, niño) ensamblando de este modo cierto tipo de sincretismo intertribal ya conocido en África; divinidades semejantes con atributos idénticos se hacen familiares, o se ve en ellas distintos aspectos, "caminos", "pasajes", de una misma energía total. Decimos divinidades, no dioses, porque el adepto del Batuque cree en un Dios creador llamado eufemísticamente Olorùn (dueño del cielo) u Olodùmare (dueño de las cosas que existen) cuyo poder está por encima de los orisha, que a Él se someten. Podría decirse que es una especie de sumo arquitecto retirado de su obra, un Deus otiosus sin altares ni culto particular, que gobierna a través de las relaciones complementarias de los orisha. En torno a éstos se tejen historias de vida a menudo contradictorias entre los distintos "lados", transmitidas oralmente desde muy atrás en el tiempo, que van fijando en la memoria del grupo de culto el origen y la explicación de los ritos, los desplazamientos coreográficos -que son historias mimadas-, las simpatías y antipatías por determinadas frutas o animales, los caracteres sobresalientes de las personalidades divinas, tales como su austeridad o su sensualidad, etc. Es de resaltar que quien profesa cualquiera de las grandes vertientes religiosas afrobrasileñas en el Uruguay es absolutamente abierto en su concepción del mundo, las cosas y relaciones entre ellas, porque sus modelos de conducta -los orisha- son, en tanto que modelos de gran energía (sin polaridad bueno/malo preconcebida) actuantes de diversa manera según las circunstancias, hecho narrado por las diferentes leyendas. Amores, odios, trampas, intrigas, generosidad, celos, ira, egocentrismo, misericordia ilimitada, adulterio, homosexualidad absolutamente todo lo humano tiene un precedente in illo tempore, de modo que ¿cómo juzgar aun igual si el orisha talo la orisha cual hicieron esto o aquello en sus mitos? Y aún así, viéndoles profundamente humanos, son nuestro modelo y descargan de culpabilidad nuestros actos. Los mitos, que todo adepto del Batuque conoce e integra casi automáticamente, son los que hacen que cada cual viva su vida y llegue a sus objetivos tal y como le parece, sin desmerecer a nadie, sin asumir complejos de culpa ni frustraciones, haciendo irrelevante cualquier terapia extrareligiosa. Parafaseando el título de un trabajo publicado hace años por la psicóloga Aglimira Villalba (Negra de lemanja), el Batuque, como la Umbanda, es "terapia para el pueblo". Con su fe en los orisha el miembro de la comunidad del Batuque y sus hermanos religiosos hacen "terapia de grupo", logrando salir indemnes de ella, sin conflictos y reafirmando en el grupo social su verdadero yo.

 

Bibliografía Libro: CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL BATUQUE - una religión natural: ni locos, ni rarosAutor: Bàbálórisà Milton Acosta ÒséfúnmiMontevideo, Uruguay, 1996

Las danzas de los Orixas y sus significados

Escrito por iyamioya 13-11-2006 en General. Comentarios (4)

 

Durante las fiestas ceremoniales que se hacen en homenaje a los distintos òrìshà, existe una variada coreografía que tiene como finalidad acercar al adepto a su òrìshà guardián y al conjunto de òrìshà, atrayendo sobre sí energías positivas y protección, lo cual se logra a través de los movimientos que se ejecutan al son de los tambores. Se respeta siempre la herencia del baile sin intentar cambiar las danzas que están dedicadas a cada òrìsà, las cuales poseen un significado especial, que está relacionado con el òrìsà. Al saber el significado de lo que está haciendo, el ejecutante de la danza logra mantener viva una tradición de siglos, sin perder la riqueza de la misma e incluso se puede decir que baila tal cual lo hacían los primeros esclavos que trajeron dichas danzas.

Las danzas se hacen en círculo, donde participan todos los iniciados en el culto, girando en sentido ante-horario y  al mismo tiempo haciendo la mímica correspondiente a los cantos sagrados y a determinado òrìshà. En el centro del círculo danzarán aquellos iniciados que sean “poseídos” por su òrìshà guardián en el correr de la ceremonia. Cuando se canta para Bàrà, por ejemplo, todos harán las mímicas correspondientes a dicho òrìshà y así sucesivamente.

BÀRÀ – Se coloca una mano en apoyada en la espalda y la otra se agita en el aire, como si se estuviera empuñando un bastón. En tanto que con pequeños saltos se va hacia delante y atrás. El bastón imaginario que porta el bailarín, es el arma preferida de este òrìshà; en tanto los saltos hacia delante y hacia atrás significan los avatares del destino, el progreso y la decadencia.

ÒGÚN – Tiene tres tipos de danzas principales.

a)       La del Herrero: El bailarín hace la mímica de estar golpeando el yunque con el martillo (golpea con su mano sobre la palma de la otra mano).

b)       La del Guerrero: Con la mano abierta simula una espada, la cual agita en el aire mientras agachado avanza adelantando un pie y arrastrando el otro.

c)       La del Granjero: Simula tener una herramienta de labranza en las manos con la cual remueve la tierra.

ODE –  Simula tener una arco y una flecha, mientras imita los movimientos de la caza.

Òsanyìn – 

a) Movimientos de un lado a otro como quien se esconde entre los arbustos con los brazos hacia abajo se toma las ropas como quien evita rasgarse las mismas con alguna rama.

b) Saltos en un solo pie mientras que agita los brazos cortando hojas de árboles imaginarios.

  Sàngó -  

a)       Hace como quien toma piedras de una bolsa imaginaria y las lanza. Ambos puños cerrados y en movimientos alternados. Representan los meteoritos que arroja desde el cielo el dios del trueno.

b)       Hace como que tuviera en sus manos dos hachas de doble filo que agita en el aire con movimientos majestuosos.

S òhnpòhnnó - Hace la mímica de espantar moscas y los males con una especie de escobilla. El cuerpo de vez en cuando imita los temblores de los espasmos. Con el cuerpo encorvado hacia el frente cojea y tiembla como quien tiene fiebre.

OBA – Tiene varias.

a)       Se coloca una mano tapando la oreja y en tanto que con la otra mano se toma el vestido. Simboliza el momento en que según la leyenda, Oba se corta la oreja por amor a Shàngó.

b)       Se golpea un puño cerrado sobre el otro, lo cual simboliza la molienda del grano en el mortero, un trabajo típico de las mujeres yorubas.

c)       Se hace un remolino con ambos puños cerrados, lo que simboliza la fuerza de las manos para pelear. Oba era conocida por su habilidad en la lucha.

Oya –  

 

a) Danza dominadora de Egunes (espíritus) - Agita un irunke (especie de espantamoscas hecho con crines de caballo) con el cual espanta los malos espíritus.

 

b) Danza del Viento - Usa un abanico y agita las polleras haciendo viento, por veces gira en remolino.

 

c) Danza de la guerra – Usa una espada de cobre que agita en el aire.

 

Todos estos gestos, cuando no se posee cada instrumento, se resumen en uno solo que los representa a todos: se agita la mano en alto.

Òshun -  Tiene dos principales.

a)       Agita los brazos como si estuviera echándose agua a la cara, que saca del río. Con movimientos lentos del cuerpo, pasa sus manos por éste como quien se lava.

b)       Hace movimientos como quien se está mirando en un espejo mientras se peina coquetamente.

IBEJI – Se dan pasitos de atrás hacia delante imitando a los niños mientras que se colocan las manos al frente con las palmas hacia arriba como quien carga una bandeja repleta de golosinas.

ÒRÌSHÀ OKO – Se hace la mímica de quien está labrando la tierra, el cuerpo se inclina hacia delante como quien sujeta una azada.

YEWA – No tiene danza específica.

ÒSHÙMÀRÈ -  Se apunta alternadamente hacia el cielo y la tierra. Cuando se manifiesta este òrìsà en algún iniciado, suele caer al suelo y arrastrarse como una serpiente.

YEMOJA –

a)       Se imitan los movimientos de las olas del mar, con pasos de hacia delante y hacia atrás, con el cuerpo curvado hacia el frente, las manos se agitan imitando las olas con las palmas hacia abajo.

b)       Se hacen movimientos con los brazos como quien está remando, alternando los mismos a ambos lados del cuerpo.

NANA BURUKU -  Se baila pesadamente como quien está cansado y se apoya en un bastón imaginario. Se coloca un puño cerrado sobre el otro.

ÒRÌSHÀ-NLÀ – Tiene dos bailes principales:

a)       Baile de Orisa-nlà Joven -  como un jinete que blande una espada o sacude un rabo de caballo blanco. El rabo de caballo es símbolo de realeza en la cultura yoruba.

b)       Baile de Orisa-nla Padre - Se camina penosamente como un anciano dolorido y encorvado que se apoya en un bastón mientras tiembla.

c)       Baile de Orisa-nla Madre - Se camina con pasos lentos y acompasados, con el cuerpo curvado al frente mientras se toma del vestido

 Babalórishà Osvaldo Omotobàtálá – 

La Gallina concepto del sacrificio

Escrito por iyamioya 10-10-2006 en General. Comentarios (0)
La gallina concepto del sacrificio     

Por:Wande Abimbola

El cosmos Yorùbá, esta dividido en dos mitades. La derecha está habitada por las fuerzas benévolas y la parte izquierda esta habitada por las fuerzas malignas conocidas como Ajogún. Las malignas tienen ocho guerreros importantes que son: Ikú (muerte), Àrùn (enfermedad), Òfò (pérdida), Ègbà (parálisis),Òràn (problemas), Èpè (maldición), Èwòn (prisión, que se ha convertido más o menos en una fuerza sobrenatural en algunas sociedades contemporáneas) y la última es Èse (el resto de males no mencionados); por ejemplo,  un dolor de estómago es un Ajogún al igual que la lepra o el dolor de cabeza.

Estas fuerzas en total son 200+1. Los Òrìsà, o divinidades benévolas, que habitan el lado derecho, son 400+1 (el +1 deja la posibilidad de aumentar el número de divinidades en ambos lados). Es por eso que existen nuevas divinidades o enfermedades nuevas tales como el SIDA. Cuando los africanos entran en contacto con nuevas religiones, tienden a adaptarlas. Es por esto que el cosmos Yorùbá es un muy elástico y sobre poblado alfabeto místico.

¿Cómo es posible entonces que las fuerzas benévolas y malignas cohabiten en el universo?

El punto es, que no existe una relación pacífica entre estas dos fuerzas. Siempre existe el conflicto. Las fuerzas del mal, están siempre luchando contra los humanos. Por eso es que en nuestra parte del cosmos, siempre existe el conflicto. Los conflictos siempre están a la orden del día, no así la paz. Cualquier cosa que se haga involucra una clase de conflicto. Cuando se desayuna, come o cena, no únicamente se crea un conflicto sino que además posiblemente tuvo que ver con la muerte de algunas cosas en el universo. Cuando sale de su auto, pudo haber matado algunos insectos, plantas y otros microorganismos.

¿Cómo es que nosotros podremos tener paz en nuestro lado del cosmos?

Para la mayoría de los Africanos, los sacrificios se realizan con el fin de lograr que trabajen para nosotros teniendo, como resultado, paz. Los sacrificios deben involucrar a todas las fuerzas, tanto malignas como benévolas, así como a los humanos. El sacrificio, es la manera de comunicarse con las fuerzas sobrenaturales,  para hacerles presentes nuestros problemas. Una vez que los sacrificios han sido aceptados o recibidos, todas las fuerzas están comprometidas a trabajar para los humanos y así lograr resolver los problemas y lograr la paz.

Los Yorùbá utilizan con frecuencia pollos para sus sacrificios. ¿Por qué es esto? El pollo, acompañó a las divinidades en su viaje del cielo a la  tierra. El pollo fue quien aflojó el abono, para ser traído desde el cielo por las divinidades y así, ser esparcido, en forma acuosa, por todo el mundo, antes de que la tierra apareciera.  El pollo fue el primer habitante de la tierra, es por eso que para ellos no hay problema en resolver  el acertijo que dice: ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? 

El hombre tiene la tendencia de hacer uso diario de las cosas que le dan buenos resultados. Un buen ejemplo son el caballo y el camello. Por eso, cuando quiere enviar mensajes al cielo, hace uso del pollo porque recuerda que fue él quien acompañó a las divinidades en su viaje a la tierra y es un conocedor tanto del cielo como de la tierra, y por lo tanto un buen intermediario.

El sacrificio ha sido motivo de controversia entre muchos estudiosos, sin mencionar a miles de evangelistas que siguen activos en África. El sacrificio Africano ha sido mal entendido. Para  Yorùbá, representa la manera de reorganizar el universo a favor de los humanos. Los Africanos piensan que hablar no es suficiente para comunicarse con los seres sobrenaturales. ¿Cómo podemos estar seguros de que Olódùmarè entiende nuestro lenguaje o el de todo el mundo?, ¿Cómo es que los animales, que no hablan, pueden comunicarse con Olódùmarè?

Piense en las hormigas, si Ud. pone un poco de miel en la mesa, al día siguiente encontrará hormigas. Su sentido del olfato está mucho más desarrollado que el nuestro. Es por esta razón que no debemos pensar que somos todo y lo demás es nada. Muchas personas ni siquiera pueden oler la sal o el azúcar. Por eso es que los rezos o el habla no son suficientes para comunicarse con las deidades. Cuando se lleva a cabo un sacrificio y es dedicado a la divinidad que indicada, una divinidad juguetona que comparte conocimientos de ambos lados del universo, tanto derecha como izquierda, se encarga de reportarle a Olódùmarè todo lo que pasa. Esta divinidad se llama Èsú, es buena pero las 200+1 deidades malévolas también son sus hijas.

Como puede ver, es difícil comunicarse directamente con el dios Africano. No es como en las otras religiones donde el contacto con el dios principal es directo. Además, Olódùmarè creo ambas fuerzas, el bien y el mal. Les dio Àse (energía vital) a cada lado. Nos podemos preguntar porque lo hizo. Porque sabe que un problema siempre tiene dos lados o versiones. Cuando se habla del bien se debe presuponer que también existe un mal, porque no puede existir el bien sin el mal.

Por ejemplo, si alguien enferma y a través de un medio, se le pide un sacrificio, este debe ser no sólo para las divinidades del lado derecho sino también para las del lado izquierdo. El hombre no ofrece el sacrificio a las fuerzas de la derecha, sino a sus divinidades en la izquierda. Pero Èsú, que comparte elementos de ambos lados, es quien recibe el sacrificio y lo comparte con ambos lados, así, todos contentos. Èsú le ordenará a las fuerzas de la izquierda, que se alejen de la persona afligida. Así, es como se logra la paz, al menos temporalmente, porque mañana será otro día. Es por esto que los sacrificios deben ser ofrecidos constantemente.

Esta manera de ver la vida difícil de entender, sobre todo en Europa y América. Pero es ésta una forma interesante de ver la vida, porque implica que cada uno de nosotros es, en cierta medida, responsable de lograr prosperidad. Así que si se quiere mejorar, hay que ofrecer sacrificios. La paz y la tranquilidad no son puestas como  alfombra roja frente a nadie, debe ser buscada.  Sea lo que sea, que se pueda quitar o poner, para lograr que el universo sea reordenado a su favor, tendrá que ser  por medio del sacrificio.

Este puede no ser con sangre o comida, sino a través de acciones. Por ejemplo, cuando una viuda  ofrece limpiar  el trono de Ifá cada cuatro días, bailar y cantar ahí mismo, está ofreciendo un sacrificio.  La idea Yorùbá sobre el sacrificio, es una importante contribución africana al pensamiento religioso, pero regularmente es mal entendido.

Foribale

Escrito por iyamioya 10-10-2006 en General. Comentarios (0)

Foribale

Foribale es el saludo que se le dá directamente a los orishas o a un Iworo que ha "hecho Ocha" (que haya sido iniciado en el sacerdocio). Este saludo puede hacerlo cualquier persona que haya recibido los Ilekes (collares). La palabra Foribale significa literalmente "poner la cabeza en el piso". Se refieren con esto al acto de postrarse ante el orisha, también se le conoce como "tirársele" o "el saludo del santero". Los Iworos (santeros) son saludados también de esta forma porque ya ellos han pasado por el ritual del "kariocha" (ponerle al orisha en la cabeza). De esta forma la persona está saludando al orisha en la cabeza del Iworo y no al ser humano. Es un acto de respeto al orisha y siempre debe hacerse cada vez que la persona se presente ante los orishas (o a un santero durante una ceremonia). Durante este saludo el Iworo le dará la bendición de los orishas a la persona que lo está saludando. Siempre que haya una ceremonia, el iniciado de Ilekes debe saludar primero a los orishas. Esto nunca debe hacerse en la ausencia de un Iworo, pues es un santero el que debe levantarlo del piso después de darle la bendición. Después de saludar al orisha, el iniciado de Ilekes se le "tirará" a la persona que lo ha bendecido mientras él estaba frente a los orishas. Después deberá saludar a sus padrinos de la misma forma, saludando a continuación a todos los sacerdotes presentes por orden de edad en la religión (una persona con 12 años de edad puede a veces tener 10 años "en Ocha"). Los santeros jóvenes también saludan a sus mayores de esta misma forma, comenzando por sus padrinos que los parieron en la religión. Rendir Foribale o "tirarse" es hecho de una o dos formas, dependiendo de que el orisha tutelar de la persona sea masculino o femenino: Si el orisha es masculino (independientemente de que la persona sea hombre o mujer), la persona se tiende boca abajo en el piso, con la cara hacia abajo y los brazos a los costados del cuerpo. Si, en el caso contrario, el orisha es femenino (como Oshún o Yemayá), la persona se tira al piso de costado, primero del lado izquierdo recostada del codo, entonces se vira del lado derecho. Después que el iniciado de Ilekes ha rendido foribale y ha sido bendecido o "levantado" del piso, se alzará y saludará al Iworo cruzando los brazos en el pecho y acercándose al Iworo diciendo "bendición" o "aché". Entonces se inclina primero hacia la izquierda y después a la derecha, tocando hombros con el sacerdote. Después que haya saludado a los santeros entonces se pueden saludar los unos a los otros haciendo el saludo de los brazos cruzados, sin decir "aché" o "bendición" pues ellos todavía no son sacerdotes. Saludar a un Babalawo o "Padre de los Secretos" es un caso especial. Ellos son saludados inclinándose la persona y tocando el piso con la punta de los dedos de su mano derecha, mientras dice "Iború, Iboya, Iboshisé". Otro caso especial es el de un sacerdote de Ochossi, quien saluda a sus mayores hincándose sobre una rodilla, la mano derecha cruzada sobre el pecho, la izquierda hacia la espalda, con la cabeza inclinada. Este saludo muestra al mundo que es el hijo o hija del gran cazador Ochossi, pues este saludo evoca en cierta forma a un cazador de rodillas. Un hijo de un orisha masculino saludando a un mayor.

 Escrito por: Ysamur Flores-Peña y Roberta J

La Formacion de un Ile ti Orisha

Escrito por iyamioya 10-10-2006 en General. Comentarios (0)

La formacion de un Ile ti Orisha 

 Las casas de Batuke son fundadas por el Babalorixá que cumple la función principal de Sacerdote supremo del Ile, es también el Babalaxé, dueño del Axé del templo, siendo el jefe supremo, quién posee el conocimiento y el fundamento religioso mas importante en el Ile. El Babalorixá es el portador del Axé de la familia religiosa a la que pertenece, recibe y hereda toda la fuerza espiritual que tiene esta cadena religiosa desde su principio. Él es responsable de la realización de todos los rituales y ceremonias realizadas, del cuidado de los cuartos sagrados, su utilizacion, y principalmente por la preservación del Axé, que es lo que mantiene viva la existencia espiritual del ILE.El grado de iniciación se da de acuerdo a la antigüedad iniciatica y no por la edad real del Sacerdote. Entre las funciones que tiene el Babalorixá, unas de las más importantes es la de dar continuidad a la cultura y creencia de su familia religiosa. La categoría que sigue es la del Babakekere conocido vulgarmente como Pai Pequeño, quién es el responsable depositario de todo el conocimiento y fundamento ritualistico del Ile, es preparado para respaldar al Babalorixá en todos los rituales, y esta a cargo de la preparación de todas las ceremonias que van a ser realizadas por el Babalorixá, también es el quién preparará al sucesor legitimo del Ile Axé para ocupará el lugar de Babalorixá cuando este sese por el único medio que es el de fallecimiento, ya que los títulos sacerdotales son vitalicios. El Ile Axé es formado por un numero de Ogan y Ekedi que responderá directamente en la organización del mismo, son ellos los consejeros espirituales de la casa, los cuales colaboran directamente con el Babalorixá en todos los rituales y ceremonias realizadas en el Ile, son siempre entre cinco y dieciséis miembros dependiendo de la antigüedad de la casa. Ellos podrán ocupar distintos cargos dentro de la casa religiosa los cuales serán dispuestos por el Babalorixá. Los cargos de responsabilidad en la EGBÉ ( Sociedad religiosa) de la religión Africana son los siguientes: BABALORIXÁ: Padre que tiene Orixá. BABALAWO: Padre de los Secretos. BABALAXÉ: Padre del Axé. BABAKEKERE: Padre Pequeño. IYABAXÉ: Madre de las comidas de Orixá EKEDI: Mujer consejera espiritual en el Ile. OGÁN: Hombre consejero espiritual en el Ile. IYÁWO: Iniciado. Todas los iniciados son llamados Omorixá, o sea aquellos que ya tengan realizado el sacramento de Bori, aquellos que tienen asentados sus Orixá en el Ajubó, o sea su Eledá su Adjuntó y sus pasajes es llamado Olorixá, vulgarmente llamado Pronto en los Ile. El Ile Axé esta formado por un Salón de medidas amplias, desprovista de muebles donde se celebran todas las Ceremonias publicas realizadas en el Templo, en el frente del Ile se encuentra el Cuarto de Bará Lodé y Ogum Avagán, los cuales son la defensa principal de la casa y forman parte de los Ajubó colectivos del Ile, es a través de estos dos Asentamientos que el Axé de la casa religiosa restituye su energía, siendo imposible realizar cualquier ritual sin la existencia de ellos, todo pasa por estos Orixá, su importancia es tanta que si algún ritual es realizado sin que estén estos Asentamientos el ritual queda totalmente paralizado. En el lugar mas privilegiado del Ile se encuentra el Cuarto de Orixá, lugar destinado a la Veneración de los Orixá a través de sus Ajubó, es donde se congregan todos los asentamientos, principalmente el Ajubó del Orixá dueño del Ile y los asentamientos que corresponden a los Olorixá de la casa, en un Ile Axé el Cuarto de Orixá es seguramente el lugar de mas importancia y veneración entre todos los cuartos dentro del templo, siendo donde se realizan todos los Sacramentos destinados al culto de Orixá. Al fondo del Ile Axé se encuentra en Balé, Baba Ilé (Los Padres de la Casa), lugar destinado al culto de Egún (Ancestros), es donde los Batukeros veneran sus antepasados, religiosos y sanguíneos, siendo también el lugar donde se realizan todos los rituales fúnebres, de los integrantes del Egbé. En un Ilé Axé es indispensable la existencia de una Cocina destinada únicamente para la Religión, donde se prepara todos los frentes, comidas, ofrendas para los Orixá, Ancestros y entidades ligadas a ella, la cocina esta a cargo de la Iyabaxé, quien es la persona de confianza del Babalorixá que conoce todos los fundamentos de la cocina litúrgica de la religión Africana tradicional