Sociedad abakua

Escrito por iyamioya 31-05-2006 en General. Comentarios (3)

Por abakúa o ñañigo se conoce popularmente en Cuba al miembro de la sociedad secreta masculina Abakua, la única de su tipo existente en el continente americano.

Esta asociación surgió en las primeras décadas el siglo XIX en los momentos de mayor hostilidad hacia el esclavo y el negro, quienes, ante el acoso, solo hallaron un medio apropiado para evadir la represión: una agrupación mutualista bajo la expresión más desarrollada de su conciencia social, la religiosa.

La primera sociedad de blancos se fundo a principios del presente siglo y llevo el nombre de Akanaran Efo Mu?on Ekobio Mucakara. Su creador fue Andrés Facundo de los Dolores Petit, celebre tambien por sus aportes a la Regla de Palo* con la elaboración del cuerpo conceptual y ritual de la variante Kimbisa. 

Los antecedentes del abakuasismo se hallan en las sociedades secretas que existieron en la región nigeriana del Calabar, y su organización y contenido tiene como base una leyenda africana que narra la historia de la violación de un secreto por una mujer: la princesa Sikan encuentra al pez sagrado Tanze. Cuando este muere, los miembros de la tribu buscan la manera de reproducir su bramido en el tambor sagrado Ekue, para lo cual realizan varios intentos entre los que figuran el sacrificio de la princesa para utilizar su piel como parche del tambor.

El ñañiguismo no puede desvincularse de las creencias africanas acerca de la influencia que ejercen los antepasados (espíritus), por lo que en todas sus ceremonias religiosas se les convoca para garantizar el desarrollo del acto cultual, según rigurosas normas litúrgicas. Un elemento simbólico indispensable en la dramaturgia con que se desarrolla el ritual es llamado Ireme o diablito, un representante de la naturaleza que vigila los pasos de los participantes e intervienen aun como protagonistas en algunos de ellos.

Las actividades de culto se realizan todas en templos, de los cuales existen 40 entre las provincias de La Habana y Matanzas, distribuidos en los municipios de Guanabacoa (14), Marianao (11), Regla (6), San Miguel del Padrón (4), Cárdenas (4) y Matanzas -ciudad- (1).

En todos los ritos se utilizan trazos o grafías llamados Ekeniyo, que constituyen un sistema ideográfico de señales para inmovilizar y fijar las representaciones de hechos globales. Tales símbolos se trazan con yeso amarillo o blanco y comprenden tres categorías: los Gandos, las Firmas o Anaforuanas y los Sellos.

Los Gandos representan situaciones complejas del ceremonial, se trazan en el suelo y sobre ellos se colocan diferentes objetos del culto y se sitúan los dirigentes religiosos (Plazas).

Las Firmas o Anaforuanas representan a cada una de las jerarquías que integran la estructura de los abakúa y cumplen una función consagratoria cuando se trazan sobre determinados elementos del ritual.

Los Sellos son la representacion o identificacion de cada juego o potencia Abakua, de los que existen 123 en toda Cuba. 

En la actualidad, los abakúa poseen órganos de coordinación municipal en los municipios de Cárdenas, Matanzas, Guanabacoa, Regla, Marianao y San Miguel del Padrón, y dos a nivel provincial en Ciudad de La Habana y Matanzas, encargados todos de controlar la obediencia a los reglamentos y principios de la sociedad.

Dentro del ñañiguismo se reconocen varias jerarquías. El Ndisime es el aspirante a entrar en una potencia, mientras el Abanekwe es un hombre ya iniciado. Plaza llaman al que lleva muchos anos, ocupa un puesto relevante dentro del juego y esta encargado de preservar y hacer cumplir las normas y principios rituales y sociales. Títulos de Plazas son Iyamba, Mokongo, Ekuenon, Isue, Nkrikamo, Nasako y otros.

En las sociedades secretas masculinas Abakúa solo son admitidos hombres. Al indagar entre sus integrantes cual es el concepto de Hombre, expresaron:

"Hombre no es solo aquel que no es homosexual, sino el que refleja la mas pura dignidad del ser humano como laborioso, fraterno, alegre, rebelde ante la injusticia, cumplidor del código moral establecido por los antepasados formadores del Abakúa; es aquel que es buen padre, buen hijo, buen hermano y buen amigo".