Ile Ashé Oya Iyàmí Agbadà ( Ilé wà ti Oya )

Los espiritus ancestrales

Escrito por iyamioya 05-11-2010 en General. Comentarios (0)

Nuestros espíritus ancestros también han hecho de Orum su casa, la palabra Yoruba para nombrar a esos ancestros es EGUN. Y al colectivo de espíritus ó familia de nuestros ancestros, llamada EGUN GUN nosotros creemos que nuestros ancestros pueden visitarnos en sueños, darnos información y mostrarnos la dirección justa de acuerdo a como ellos lo hubieran hecho, cuando estaban vivos. Como espíritus ellos no tienen las limitaciones del entorno humano, son fuertes y sabios es por ello que existe la creencia de que la mayoría, sino todos los mensajes recibidos de nuestros ancestros tienen que ver con el bienestar de la familia. Otra creencia es que podemos comunicarnos con los espíritus de nuestros ancestros hasta 5generaciones anteriores, este es nuestro mas cercano vinculo con el mundo espiritual, nuestros ancestros tienen el poder de comunicarse con ambos, con nosotros y con Dios, se presta atención a nuestros ancestros de cuatro a cinco generaciones de cuyas muertes a pasado un corto tiempo, miembro de la familia los ancianos practicantes de la tradición, los ancestros como muertos vivientes recuerda al ancestro cesa del ancestro está realmente del mundo exterior el ó ella, entonces pueden volver solamente, mediante reencarnación, cuando la ultima persona que llama su nombre, entonces, muerto y sale completamente, junto a lo concerniente con el bienestar general de la familia. Los espíritus ancestros están profundamente relacionados con convenios realizados por ellos socialmente de supervivencia ética y son los mantenedores de la moral de la familia, nosotros creemos que los espíritus de nuestros ancestros siempre están cerca de aquellos, que se comunican con ellos y los resguardan de muchos de los aspectos negativos de la vida cotidiana.

Abikú 1

Escrito por iyamioya 05-11-2010 en General. Comentarios (0)
ABIKU
Del mismo gran maestro Pierre Verger quien nos saca de la ignorancia en este tema, con su investigación y valor, cuyo legado será eterno.

Si una mujer, del país yoruba da a la luz una serie de niños que nacen muertos o que mueren a corta edad, reza la tradición que no es la venida al mundo de varios diversos niños, sino de diferentes apariciones del mismo ser (para ellos malefico), llamados àbíkú (el que nace para morir) quien se cree que va a venir al mundo por un breve momento para volverse al país de los difuntos, órun (el cielo), varias veces.
Pasa así su tiempo, yendo y viniendo del cielo hacia el mundo sin permanecer aquí por mucho tiempo, para el gran desespero de sus padres, deseosos tener niños vivos.
Esta creencia se encuentra en los akan - odduns, donde una madre llamada awomawu (él cargador de niños en el mundo para la muerte). El ibo llama el ogbanje del abikú, el Hauças del danwabi y del fanti, kossamah.
Encontramos la información con respecto a abikú en ocho itans-odduns (historias) del ifá, sistema de adivinación yorubá, clasificado en el odu 256 (señales del ifá).
Estas historias demuestran que el órun del abikú forma una sociedad en el egbá (cielo), presidido por Iyàjansà (madre-si-palpita-y-se va) para los varones y el Olókó (jefe de la reunión) para las niñas, pero es Aláwaiyé (rey de Awaiyé) quien es llevado al mundo por primera vez en su ciudad de Awayié. Allí es donde está el bosque sagrado del abikú, donde los padres del abikú van a llevar ofrendas de modo que estén en el mundo.
Cuando vienen del cielo para la tierra, el abikú pasa los límites del cielo delante del protector de la puerta, órun del oníbodé, sus compañeros abikus van con él hasta este lugar en donde se dicen hasta pronto. Los que parten declaran el tiempo que van a estar en el mundo y qué harán.
Le prometen a sus amigos que no estarán mucho tiempo ausentes, éstos niños a pesar de todos los esfuerzos de sus padres, volverán, para encontrar a sus amigos en el cielo . Los Abikú pueden estar en el mundo por períodos más o menos largos.
Una abikú femenina llamada “A-morte-os-puniu”(muerte-que-castiga) declara delante de órun del oníbodé que nada que sus padres hagan será capaz de retenerla en el mundo, ni regalos, ni dinero, ni ropas, ni las ropas que les ofrezca, ni todos las cosas que quieran hacer por ella, atraeran sus miradas ni le satisfarán.
Un abikú varón, llamado ilere, dice que rechazará el alimento y todas las cosas que desean darle en el mundo. Aceptará todo esto en el cielo.
Cuando Aláwaiyé llevó doscientos ochenta Abikú al mundo por primera vez, cada uno de ellos había declarado, al pasar la barrera del cielo, el tiempo que iría a estar en el mundo:
· Uno de ellos propuso volver al cielo el día que viera a su madre.
· Otro, iría a esperar hasta el día que sus padres decidieran casarse.
· Otro, que volvería al cielo, cuando sus padres concibieran a nuevo hijo.
· Otro, que regresaría, el día que comenzara a caminar.
· Otros prometen a iyàjanjasà, quien dirige su sociedad en el cielo, respectivamente, regresar en siete días, o cuando comience a caminar, o cuando comiencen a arrastrarte por el suelo, o cuando comiencen a tener dientes o a estar en pie.
Nuestras historias del ifá nos dicen que ciertas ofrendas hechas con conocimiento de la causa son capaces retener en el mundo este àbíkú y de hacerles olvidarse de sus promesas de ir de vuelta, rompiendo así el ciclo de sus constantes idas y vueltas entre la tierra y el cielo, porque, una vez el tiempo marcado para volver haya pasado, sus compañeros se arriesgan a perder poder sobre ellos.
Es así que en estas cuatro historias que encontramos, las ofrendas que componen de un tronco del árbol de plátano y de otras cosas. Uno solamente de los casos dichos, el tercero, explica la razón de estas ofrendas:
Un cazador que estaba en el momento de la travesía de unos àbíkú, escuchó cuáles eran las promesas hechas por 3 àbíkú que marcarían su tiempo de regresar al cielo.
· Uno de ellos promete regresar de la tierra cuando el fuego que su madre use para preparar sus papillas, se acabe por falta de combustible.
· Otro prometió que regresaría cuando el paño que su madre use para cargarlo se le rompa.
· El tercero dijo esperar para morir el día donde sus padres le digan que han decidido vivir juntos.
El cazador va a visitar a las tres madres en el momento donde están dando a la luz sus niños àbíkú y las aconseja así:
· A la primera, que no permita que se queme enteramente la leña debajo de la olla donde cocina las papillas para su hijo;
· A la segunda, que no permita que se le rasgue el paño que use para cargar a su hijo, que use un paño de diversa calidad, bueno.
· A la tercera le recomienda no especificar ni anunciar cuando será el día donde su hijo tendrá que ir a vivir para la casa de su marido.
Las tres madres van entonces a consultar la suerte con ifá, y les recomienda a ellas que hagan ebbo, respectivamente con ofrendas de un tronco del árbol de plátano, piel de una cabra y de un gallo, obstaculizando así la manera que los 3 Abíkú habían marcado el tiempo de volver al cielo.
Porque, si la primera instala un tronco del árbol de plátano en el fuego, destinado para cocinar al papilla de su hijo, antes que él se apague, el tronco del árbol de plátano, lleno de una savia esponjosa, no podrá quemarse del todo, y el abikú, viendo que no encuentra la leña consumida por el fuego, dice que el momento de su salida todavía no ha llegado.
La piel de la cabra se ofreció para que le sirviera a la segunda madre de paño fuerte que al usarlo para tomar a su hijo, nunca se rompa y así al abikú del niño no encontrar que este paño se rasgó no va a poder guardar su promesa.
No se sabe exactamente el ofrecimiento del gallo, pero la historia cuenta que cuando llegó la hora de decir al hijo que tendría que ir a vivir a casa de su marido, los padres no le dijeron nada al niño y bruscamente le enviaron.
Estos 3 abikú no pudieron mantener la promesa que habían hecho, porque no se habían sucedido las circunstancias que debían anunciar su salida de la tierra tal como lo habían declarado delante del órun del oníbodé. El abikú de estos tres niños no va a morir más. Habían seguido entonces otro camino.
Comentamos esta historia con algunos detalles porque ella ilustra el mecanismo de ofrendas y de su función bien. No es su lado anecdótico (de la leyenda) el que interesa aquí, sino la tentativa de la demostración de los yorubás que la suerte (destinación) se puede modificar, en cierta medida, cuando se saben ciertos secretos.
Entre las ofrendas que las llevan a cabo aquí en la tierra, aparecen, en el primer plano las plantas litúrgicas. Cinco de ellas se citan en estas historias:
· Abíríkolo (el lachnophera crotalaria, los papilolionacaae).
· Agídímagbayin (no identificado).
· Ídí (ivorensis, combretacae del terminalia).
· Àgborin de Ijá (no identificado).
· Crisálidas de Lara (ricinus communis - rojo del mamona).
Todavía más dos plantas se utilizan con frecuencia para sostener al abikú y eso no aparecen en estas historias:
· Olobutoje (curcas, euphorbiaceae del jatropha).
· Eméré de Òpá ( americano, los sterculiaceae del waltheria).
Se ofrecen estas hojas que constituye una especie del mensaje, seguida por encantamientos. En el país yorubá, los padres para proteger su abikú de los niños e intentar retenerlos en el mundo pueden dedicar ciertas prácticas, por ejemplo, hacen incisiones pequeñas en las juntas del niño y se frota atin allí (se hace polvo negro con ossum, las habas litúrgicas y las hojas en este extremo); tambien hacen para atar a la cintura del ondè del niño un talismán hecho de este polvo exactamente negro, contenido en una bolsita de cuero. La acción protectora buscada en las hierbas expresada con fórmulas de encantamiento, se introduce en el cuerpo del niño por las incisiones y fricción, así la parte del polvo negro, contenida en la bolsita de ondé, representa un mensaje no verbal, una especie del material y la ayuda permanente del mensaje dirigido para los elementos protectores contra los elementos hostiles, siendo esta forma de expresión menos efímera de la de la palabra.
En otra historia, se hace alusion a los xaorôs, anillos proporcionados con guizos, usados en los tobillos de los niños abikú, para que a su movimiento ausenten los amigos que intentan venir a buscarlos en el mundo y recordarles sus promesas a ellos.
De hecho sus amigos no aceptan así tan fácilmente la carencia de la palabra del abikú, refrenada en el mundo por las ofrendas, los encantamentos y los talismanes preparados por los padres, de acuerdo con el consejo de los babalawos.
Ni siempre estas precauciones y ofrendas son suficientes para sostener a los niños abikú en la tierra. Iyàjanjasà es muchas veces más fuerte. Ella no deja que funcione lo que las personas hacen para retener los niños.
Contra abikú no hay remedios. Yiájanjàsá los atraerá a la fuerza para el cielo. Los cuerpos del abikú que mueren así, a la fuerza, se mutilan con frecuencia. De modo que, dicen, pierdan sus atractivos y sus amigos en el cielo no desean jugar con ellos, sobre todo para que este espíritu abikú maltratado de esta manera, no desee más venir al mundo.
Este abikú del niño recibe en su nacimiento, nombres particulares. Algunos de estos nombres provienen de saludos tradicionales.
Pueden ser clasificados:
Nombres que establecen su condición del abikú;
Nombres que les aconsejan a ellos que permanezcan en el mundo y les indican que las condiciones para que el abikú regrese no sean favorables.
Nombres con promesas de buen trato en caso que se queden en el mundo.
Con frecuencia se encuentran en el país yorubá, estos nombres en adultos o los velhinhos que gocen de buena salud, muestra de que muchos abikú están con favor en el mundo, quizás a causa de las almas piadosas, o de todas esas precauciones, hacer caso a Orunmila y a la intervención de los Babalawos.
ALGUNOS NOMBRES DADOS AL ABIKÚ:
· Aiyédùn - la vida es caramelo.
· Aiyélagbe - estamos en el mundo.
· Akúji - cuál es difunto, se despierta.
· Bánjókó - uno se sienta abajo con mí.
· Dúrójaiyé - debe gozar de la vida.
· Dúróoríìke - sea, usted que usted será mimada.
· Èbèlokú - él peticiones de modo que sea.
· Ilètán - la tierra acabada (no tiene más tierra para la encaja).
· Kòjékú - no consiente en morir.
· Kòkúmó - no muere más.
· Kúmápáyìí - la muerte no toma este daqui.
· Omotúndé - el niño se volvió.
· Tìjúikú - avergonzado de la muerte (la muerte no se va para matarle)

Estos itens completos se describen en una edición del compartimiento de Afro-Asia, en 14 - 1983, bajo título. * La SOCIEDAD EGBÉ ÒRUN del ÀBÍKÚ, Los NIÑOS NACEN PARA MORIR VARIAS VECES *
Las ceremonias para el abikú pequeño parecen ser poco frecuentes entre los yorubás, la única que atendió Pierre Verger, las ceremonias fueron hechas por el tanyinnon encargado del culto a los dioses protectores de una familia tradicional del barrio de Houéta.
En un canto de la parte principal, ocho estatuas de madera con 20 centímetros de altura y fueron colocadas sobre un asiento de barro. Todos los vestidos con telas igualeas, demostrando por la uniformidad de sus ropas, pertenecer a una misma sociedad (egbé). Seises de estos estatuas representa ábíkús y los otros dos, los ibeji.
Las ofrendas consistidas en:
oká (carpeta del inhame).
Obèlá (especie del caruru).
Èkuru (usado fuera de habas y del guisado en leves).
Dindi de Eran, dindin del eja (carne y fritos de los pescados).
Después de las plegarias del tanyionnon y de ofrecer parte de este alimento a las estatuas, el resto fue distribuidos a la concurrencia.
Una sacerdotisa de Obatalá atendió la ceremonia, representando el enlace que existe entre el orixá de la creación, la gente de los cuerpos mal formados, corcundas, descargados, albinos y aquellos cuyo nacimiento fue anormal (àbíkú e ibeji).

ABIKÚ - CONSIDERACIONES DEL AUTOR EN LOS TIEMPOS DE HOY.
La herencia de los antiguos por sus creencias, historias y ritos de su práctica religiosa y cultural, si adaptan y si se aplican en cualquier tiempo, con su sabiduría, con mucha propiedad.
En su tiempo, no se tienen referencias del aborto, sino en contraste, el esfuerzo por mantener la vida, inclusive en cantidad. Para la práctica adivinatoria por medio del juego de Búzios, identificamos hoy en día muchos de estos abikús, que percibimos en un segundo grado, muchos que son "creados", comienzan a existir por ingerencia del ser humano por medio del aborto, es algo simple de entender y ver por óptica y lógica astral/espiritual que no podemos simplemente borrar de nuestra mente e inteligencia, o en el peor de las hipótesis, no podemos ingnorarla.
En instante donde está fecundado el óvulo al lado del espermatozoo, esta sustancia existente nueva se le proporciona ya alma y el aspíritu, que los cristianos llaman el "ángel del protector" y los yorubanos del "orixá" (Orixa de cabecera), este fenómeno consiste en la teología Yorubana, en la leyenda de Ajálá, que será comentada.
Cuando la ejecución del aborto, propiamente dicho, el ser humano supuestamente ejerce su derecho de eliminar eso que es; más solamente elimina la parte material, el cuerpo, que él creó con el acto sexual de la procreación, el matar de la forma definitiva el embrión, el feto. Pero, ¿esta materia ya está provista de alma y espíritu. Adónde se van? Ya que no fue creado, su alma y su espíritu que se hacen? Para dónde se van? Este análisis no se hace generalmente y es de elevada consideración, tendrá consecuencias? Claro, seriesísimas, que describimos aquí con mucha certeza, basado en las constancias más diversas a través de los consultores, por más de dos décadas, los síntomas del post-aborto, la presencia de esa "figura" que aparece de una forma genética, derivada y oriunda de generaciones pasadas, o que son provocadas a volver en la misma generación, y de las que se volverán en nuestros descendientes, y de la forma más inesperada posible.
La gran mayoría de los seres que se tienen con deformidades, enfermedades serias, muertes prematuras, tienen grandes posibilidades ser abikús fabricado por el hombre. Hoy en día, cuando un nuevo niño muere, tiene mucha posibilidad de ser un abikú que se está volviendo al "cielo", así como persiste la probabilidad a volverse en un hijo siguiente, aún en la misma generación o la siguiente; cuando un niño es muy enfermo y corre riesgo de la vida, debe investigarse en la familia si la madre ha tenido caso de aborto o muerte prematura, es muy posible.
Las reacciones (más de la madre que del padre, en caso del aborto, porque muchas veces el padre no tiene conocimiento o no participa de la decisión) en su vida y en su día a día son sintomáticas: en desequilibrio generalizado, en la vida personal, el trabajo, la casa, en los estudios, nada da seguro, nada va bien, se apena, depresión, pesimismo, carencia del animo, aparentemente todo tendría que estar bien, pero las cosas "no van". Es la influencia de "aquel ser", eso que contrario a las leyes de la naturaleza, fue eliminado "físicamente", lo cual es un hecho grave para el otro plano, próximo, de los padres, afectando sus vidas con estos síntomas.
Así mismo y por cuestión de justicia no podrá un abikú que "fue generado" por una familia, aparecer en otra, que nada tiene que considerar con el acto irresponsable de otros, y percibe que un niño que nace deforme de una cierta forma, o con una enfermedad seria de peligro de muerte, donde quienes realmente sufren la plenitud por ellos, son sus padres (porque el dolor interno es mayor que el dolor físico, y si el niño ya nace de esa forma, él no conocerá lo que es ser saludable, no percibe y no se imagina como se debe sentir alguien normal, por lo tanto su dolor o problemas, para sí mismo es normal).
Esta situación puede y debe ser tratada no sólo en el campo espiritual, los antiguos nos han dejado instrumentos dentro de la religión yorubá, para hacerlo con ebós y ofrendas específicas, de los cuales se valen con el mismo principio que se aplicó en los países yorubanos, "para engañar" abikús; Mucho si se puede mejorar y modificar, evidentemente que habrá algunos casos donde el nacimiento es irreversible, pero si puedo ser detectado por el babalorixá o la yialorixá competente, donde son avisados que la madre podría traer un hijo abikú, por medio de ebbos y ofrendas se puede evitar que el niño venga deforme o con algún problema serio, que en la realidad, nada más son un "regreso bajo forma de castigo" de nuestros actos o de las generaciones pasadas, de un proceso que nunca fue tratado o interrumpido.
De esta forma una vez que el aborto es una situación que trasciende a la mediación de las personas, es algo ligado directamente a la naturaleza, y por lo tanto a su creador, se modifica o se escapa de la ley de los hombres, pero no de la divino. Esto es un hecho porque ninguna religión de la tierra permite el aborto.

Abikú 2

Escrito por iyamioya 05-11-2010 en General. Comentarios (0)
Abiku, abi, “el que posee iku,” “muerte”; por lo tanto, “predestinado a la muerte” es una palabra usada para significar los espiritus de los niños que mueren antes de pubertad , y también una clase de espiritus malvados que hacen a niños morir; un niño que muere antes de doce años de la edad que es llamado un Abiku, y el espiritu , que causaron la muerte también que es llamado Abiku.

Parece ser que las zonas deshabitadas del país abundan con números de espiritus malvados o los demonios, que sufren de hambre, sed, y frío, puesto que nadie les ofrece sacrificio no tienen ningún templo, y que se están esforzando constantemente para mejorar su condición inscribiendo a los cuerpos de bebés recién nacidos. Solamente un Abiku puede entrar y detener la vida de un niño , como hay gran competición entre los Abikus para tal posición.

Cuando un Abiku ha inscrito a un niño que él toma para su propio uso, y para el uso de sus compañeros, la mayor parte de los alimento que el niño come, consumen ellos. Es las demandas incesantes que son hechas por el Abikus hambriento afuera, y que el Abiku dejado en un órgano del niño,tiene que satisfacer, que destruyen a el niño, porque el conjunto de su alimento es escaso para sus requisitos. Cuando se cree que un abiku esta lastimando a un niño adueñandose de un organo de este,acustumbran a darle el doble de comida, para todo hecho al niño es sentido por su Abiku. El Abiku dejado en un órgano, en gran parte, se identifica así llevando al niño a la muerte.Una madre que ve a su niño gradualmente el perder de peso sin u7na causa aparente concluye que un Abiku lo ha incorporado, que ella ha dado a luz a un Abiku, y que está siendo hambriento porque el Abiku está robando todo su alimento.

Ella superticiosamente une los anillos de hierro y las campanas pequeñas por los tobillos del niño, y cuelga cadenas del hierro alrededor de su cuello. El cascabelear del hierro y el tintinear de las campanas se supone que aleja al Abiku, por lo tanto son muchos los número de niños que deben ser vistos con sus pies pesados abajo con los ornamentos del hierro.

El niño recupera a veces su salud, y entonces se cree que este procedimiento ha sido eficaz, y que el Abikus se ha conducido lejos.Sin embargo, no ocurre ninguna mejoria, o el niño crece peor, los esfuerzos de la madre para expulsar al Abiku haciendo incisiones pequeñas en el cuerpo del niño, y poniendo en esto las pimientas o las especias verdes,creyendo que de esa manera causará dolor al Abiku y hará que él salga. El niño pobre grita con dolor, pero la madre endurece su corazón en la creencia que el Abiku está sufriendo igualmente

Egungun

Escrito por iyamioya 05-11-2010 en General. Comentarios (0)

La adoración de antepasado está presente en una cierta forma en la mayoría de las culturas (si está reconocido como tal o no), pero es la más evidente de las culturas indígenas del mundo. Para el casi 95% de la población del mundo, los rezos y ceremonialized ofrendas a los antepasados difuntos son una parte natural de vida diaria. Para proporcionar un lugar para los antepasados en su tabla de cena; para celebrar el remembrance de antepasados en sus reuniones; buscar la dirección y el intercession de antepasados en tiempos de la decisión, el esforzarse, o la lucha, es naturales a la gente indígena alrededor del mundo. La adoración o la reverencia de antepasado está por todas partes en África tradicional. Egungun es una parte de esta adoración.

Los antepasados aseguran un lugar para los muertos entre la vida. Es su responsabilidad obligar a la vida que mantenga los estándares éticos de últimas generaciones. Egungun se celebra en los festivales (Odun Egungun) y ritual de la familia con el masquerade o el costumbre. En situaciones de la familia una anciano o un Alagba de la familia preside rites ancestrales y puede o no puede ser iniciada en la sociedad local de Egungun. Pero en ajustes de la comunidad, colocan a los sacerdotes de Egungun y a los iniciados que se entrenan en la comunicación ancestral, el trabajo ancestral de la elevación y rites del entierro a cargo de invocar y de traer hacia fuera a los antepasados. Los trajes elaborados adornan los masqueraders de Egungun (bailarines), y con teclear y la danza, estos bailarines se posee con los alcoholes de los antepasados. El Egungun entonces espiritual limpia a comunidad y con actuar exagerado/miming demuestre el comportamiento ético y amoral que ocurrió desde su visita pasada, exponiendo las fuerzas y las debilidades de una comunidad con esperanzas de animar befitting del comportamiento de sus descendientes. Una vez que ocurra esto los mensajes, las advertencias y las bendiciones se reparten hacia fuera a los espectadores. Algún Egungun importante incluye el Elewe del Igbominà  Yoruba secundario-ethnics, de el cual es común en las ciudadesÒkè-Ilá Òeàngún, Ìlá Òràngún, y Arandun.

La adoración de antepasado nos recuerda que no somos individuos, solo en el mundo; pero parte de una herencia comprensiva y coherente que ata mil millones de almas juntas, aquí en el mercado, y en el reino de los antepasados a que llamamos hogar. Aunque la pena de la pérdida todavía acompaña la llegada de Orisa Iku, la adoración de antepasado provee de nosotros la comprensión esencial para arrestar el dolor y para celebrar la belleza del proceso de la vida.

En El Brasil , el culto principal al Egungun se practica en la isla de Itaparica I en el estado de Bahía  pero las casas en otros estados existen.

Conceptos Yorubá del hombre

Escrito por iyamioya 05-11-2010 en General. Comentarios (0)

La religión domina la vida entera de los yorubas; por lo tanto, su concepto del hombre es esencialmente religioso. Al hombre se le considera desde el punto de vista de sus relaciones con los dioses, su vida, durante todo el tiempo que se prolongue su existencia, y el destino de su vida futura, están presentes siempre en su concepto religioso.

Al igual que otras razas, los yorubas creen que la naturaleza humana es en parte material y en parte inmaterial o espiritual. Estiman que el hombre posee un cuerpo material mediante el cual actúa y reacciona en su desenvolvimiento físico, y también consideran que tiene una existencia inmaterial o desmaterializada.Tal creencia está destinada a desarrollarse más ampliamente según va pasando el tiempo. Uno de los factores que más influye en su desarrollo es el nacimiento de niños que muestran “un gran parecido con sus padres”, hasta tal punto que sugieren ser reencarnaciones de sus padres u otros familiares cercanos o antepasados, lo cual lleva al hombre a reafirmar su creencia en una “segunda personalidad”, parte de la cual puede reencarnarse en un recién nacido, mientras que el resto continúa existiendo en el individuo.

En el caso de África, existe esta creencia sobre la doble personalidad. Algunas de las tribus basan su creencia en que el hombre posee varios espíritus o almas; una o dos de ellas pertenecen a su “segunda personalidad”.

Partes componentes de la naturaleza humana

Según los yorubas, las partes que componen la naturaleza humana son las siguientes:

1) Ara: cuerpo físico

2) Ojiji: la sombra

3) Iye: cuerpo mental o mente

4) Oka(n): corazón o alma-corazón

5) Emi(n): espíritu, cuerpo o alma espiritual

1) Ara o “cuerpo físico”, es el medio a través del cual el hombre actúa o reacciona en un ambiente físico o material. Durante la vida del hombre puede ser alimentado y cuidadop. El Ara muere junto con el individuo. Els o que el hombre tiene en común con el mundo físico o material, aún cuando tiene su peculiar forma humana.

2) Ojiji o “sombra”, es lo que acompaña al hombre constantemente durante toda su vida. Es la representación visual (o sea, que puede verse) de su interior u “oka(n)”. Cuando este interior u “oka” muere, esta representación visual o “sombra” deja de existir, y muere con el cuerpo.

3) Iye o “mente o cuerpo corporal”, es la parte consciente o racional del hombre que depende de su cerebro. En cuanto su cerebro o su corteza deja de funcionar, el Iye también muere. Cuando esto sucede durante la vida del hombre, los yorubas dicen: “Ori re fo” o “su cabeza está rota”; o “Iye re ra” que significa “su mente ha desaparecido”. Esta palabra ra se usa para expresar desaparición en el sentido de que Ra, el Dios del Sol, desparece después que el sol se pone.

4) Oka(n) o “corazón o alma-corazón”, es una parte desmaterializada del hombre. Esta palabra tiene dos sentidos o significados: primero se refiere al corazón material, después al “alma”, “alma-corazón”, la base de la inteligencia, el pensamiento y la acción. Si consideramos la palabra en este último significado, vemos que se trata de la parte desmaterializada e inmortal del hombre. Se cree que es el espíritu del hombre. También se cree que el Okan ya existe antes de que el hombre nazca. Puede ser el Okan de un antepasado o de otra persona ya muerta. Puede ser el Okan de un abiku, o sea, “uno que nace para morir”, y por tanto, el niño que posea este Okan morirá joven. Esta palabra se usa en un sentido muy amplio. Se considera que incluye la parte de la persona conocida como Iye o “mente”; y también la que se conoce como inu, “interior o parte interna”. Se considera que tiene una forma con todas las características del cuerpo. Es la parte sustancial del hombre, que utiliza al cuerpo como medio de comunicación con el mundo exterior. No obstante esto, puede salirse del cuerpo sin perder su contacto con él. Esto sucede en el caso de los sueños, pero no se disocia o separa del cuerpo, por lo que puede reencarnarse. Además, por ninguna razón es ajeno al destino del cuerpo. Sobre esta parte del cuerpo, a pesar de todo lo que se ha estudiado e investigado, no se ha podido saber si un mismo Okan puede pertenecer a dos personas. Los yorubas creen que el Okan puede abandonar el cuerpo y ser incapaz de volver a introducirse en el mismo. Esto puede ilustrarse con dos ejemplos. Un brujo puede apoderarse de sus víctimas por medio de su Okan y convertirlo en un pájaro. Si el pájaro es capturado, la brujería nunca despierta; si se mata al pájaro, la brujería muere también. El otro ejemplo es el de una persona que se vuelve loca o idiota, incapaz de sentir interés por nada, o de tomar cualquier decisión. De una persona en este estado, los yorubas dicen: “Okan re ti lo”, o sea, “su Okan se ha ido”.

5) Emi(n), es otra parte importante del ser humano. Es el espíritu, y se le considera como la base de la vida. Es la parte del hombre que está más relacionada con los dioses. Olorun, el dios supremo, es conocido como Elemi o “amo o dueño de los espíritus”. También se le considera la parte más poderosa del ser humano, y puede servirse del Okan y del Ara. Como Okan, Emi es inmortal; abandona el cuerpo después que este muere. Su destino estará determinado por lo que ha hecho durante la vida del ser humano en cuya carme vivía. Puede hacer uso del Ara y mostrarle la forma correcta de hacer las cosas, así como causarle grandes dolores y sufrimientos si esta no dirige bien el cuerpo o sea, un mal uso de sus facultades. En esta creencia se nota algo de la idea que tenemos sobre “conciencia”. No hay palabra alguna en la lengua yoruba que signifique “conciencia”, se utiliza la palabra Okan, por ejemplo: “okan re gun u” significa “su conciencia lo está maltratando o haciéndolo sufrir”. La palabra eri okan o “testigo de okan” se está utilizando actualmente como “conciencia” para poder resolver este problema de vocabulario, pero esta expresión sólo es utilizada por yorubas de cierto nivel educacional, ya que la mayoría de los nativos no entienden este concepto. Por otra parte, parece ser que la palabra Iku, fue anteriormente usada en el sentido de “Espíritu”. Actualmente son muy raras las veces que se usa con este significado. Por ejemplo: Iku-mi significa “mi espíritu”, “algo que es parte de mi, “algo con lo que me es fácil tratar”.